Lo que es obvio para todos, ella no lo ve.
LA OTRA MUJER
WOODY ALLEN
1988
A diferencia de otras Películas de Woody Allen,
este Filme plantea un trabajo serio y sin drama y no por ello menos
disfrutable, a través del cual una Mujer de 50 años que, bien podría tener 30 ó
70, evaluará en primera instancia muy superficialmente su vida, sus logros,
posteriormente y debido a la “casualidad” que en este caso es evidente
“causalidad” de ser encontrados por aquello que andamos buscando, se detendrá a
escuchar sin querer, pero a medida que escucha, queriendo, a La
Otra Mujer, una que es tanto más joven como
alguna vez lo fue ella misma, con elecciones esenciales hechas, como alguna vez
las hizo ella misma, la diferencia es que una eligió las emociones que la
hacían sentir viva, mientras que la otra eligió adormecer sus emociones para
darle sentido a su vida…un sentido que en el punto que se cuestiona, parece sin
sentido, haciéndole tocar el vacío, el vacío de su exitosa vida.
Woody Allen nos ofrece un gran trabajo viendo a
través de los ojos de una Mujer y en esa mirada nos lleva a ver las emociones
guardadas, olvidadas, negadas o bloqueadas, que en una intersección del camino
luchan por sobrevivir ya no en el intelecto, sino en el sentir, siendo necesario
para ello confrontar y tocar ese vacío, entonces esta Mujer puede darse cuenta, cómo
la ve su hermano, por qué se alejó su amiga, cómo ve ella a su Padre, cómo se ve
su Padre a sí mismo y a su pasado, cómo son y cómo elige sus relaciones con los
hombres, quién es ella como Mujer, quien ha sido a nivel Intelectual, en sus
sueños se cuestiona cómo ve a su ex-marido, qué fue lo que nunca pudo ver en
él, incluso en sus sueños racionaliza la pasión, la pasión de un amor que no
pudo ser, o que bien, pudiendo ser, ella
eligió que no fuera por el deber ser, por qué se elige lo que se elige? Dándose
cuenta que quizá nada es lo que ella elegiría, pero que todo fue lo que debió
elegir, lo que debió ser en función de los deseos de otros, ver a esta Otra
Mujer más joven que ella, con la fuerza que esta otra negó o guardó, la vulnerabilidad para
atreverse a tener un hijo, a vivir el amor, la fuerza de las emociones es la
fuerza de la otra, que en forma de silenciosa intuición toca la vida de Marión.
Cuando una emoción vital en forma de un beso,
un recuerdo, un sueño, toca nuestra vida y le abrimos la puerta…es probable que
sintamos la vida y a la vez, toquemos el vacío, el vacío de alguna verdad que
por nosotros espera ser resuelta.

